Alimañas
Miro la pared blanca y te veo. Vacías las hojas de la inspiración, te llaman. La noche esta quieta, y el beso… con destino preciso, se escapa… Se pierden mis sueños en la contemplación de muchas mañanas… Y el principio del día no termina nunca.
La soledad de tus manos me atrapa, me mece y se lleva mis ideas a remotas
galaxias… ¿Donde estas? Mi boca habita el silencio, se traga las letras….y mis
dedos cortejan otras causas.. Y en mi mente una sola idea blanca, como la
pared, como la mañana… La música baila en mis oídos…Los sonidos varios, tantas
veces escuchados, tan en el tiempo perdidos.
Quiero tus palabras, esas que desbordan y alimentan mi pasión. Quiero el
fuego, la flama desesperada, el miedo a lo efimero, el feroz amor de dientes y
embates, de uñas, de caricias y de amor. Miro la pared y la fantasía se
proyecta como una película que le da sentido a la noche. Y son las criaturas de
esta noche que salen sigilosas de entre las macetas y trepan las paredes siguiendo
la luz de mi ventana. Las veo entre las sombras de las hojas, criaturas
oscuras: trepando, besando el vidrio, susurrándome pecados al oído. Y son
tuyas, las perversas…las atrevidas, las impertinentes que me miran con sus
ojitos brillosos y su cara de pecado…
El bicho sucumbe al hambre de la alimaña, asi como mis palabras hieren a la
inmaculada blancura del papel. Mañana ni las huellas quedarán… Pero hoy soy tan
presa del deseo… que si estuvieras acá…. la pared dibujaría nuestras sombras chinescas
y las criaturas, con certero instinto, correrían a sus cuevas…
Comentarios
Publicar un comentario