Solo se necesita voluntad.

Voluntad: actitud de decidir y ordenar la propia conducta. Propiedad que se expresa de forma consciente en el ser humano, para realizar algo con intención de un resultado.

Tengo tanta voluntad, y tengo tanto miedo. También mucha voluntad y poca constancia.

Desde hace tiempo que estoy rumiando ideas, masticando historias. Y mientras se me disuelve el corazón en existencias del tiempo presente, la fuerza oscila entre devaneos, la voluntad se despereza con fiaca sin saber cómo arrancar.

La voluntad me dice: seguí. Pase lo que pase: seguí. Por la ventana se descuelga el sol del mediodía y tengo las tripas anudadas por razones que no comprendo. La voluntad me dice: escribí.

Y escribo, y mientras las ideas salen desordenadas escucho como se diluye lo otro. Lo otro que es las ganas de mandar todo a la mierda, las ganas de cocinar, las ganas de fumarme un buen pucho autodestructivo. Se diluye la sombra, el miedo, el sol en el horizonte. Siento que no se nada, que no he leído nada, que no he aprendido nada, que no he amado, que no me entrego, que el amor eterno no existe.

Siento que la soledad es la mejor compañera al fin y al cabo. La soledad es el camino fácil. Y siempre termino eligiendo el camino lleno de artilugios con el que se encapricha el corazón. Y siendo que no me gustan los gerundios, los termino usando. Asi que imagino lo difícil que debe ser educar un corazón.

Solo se necesita voluntad para tomar decisiones. Pero ahí flaqueo nuevamente. Porque las que debo tomar son las difíciles que me llevan al camino fácil.

He vivido entre dicotomías. Si o no. Blanco o negro. Honestidad o mentira. Sola o acompañada. Y no me molesta. Y es claro, y simple y en mi lógica binaria si no está mal es porque está bien…sin embargo es la mayor fuente de mis conflictos.

Dicen que el canal por donde llega la confianza al cerebro es el mismo por el que llega el miedo. Yo tengo miedo de tener confianza. Porque cuando me tengo confianza todo arde. Y cuando todo arde, quedo sola.

Y no es que tenga miedo a quedar sola. Sino porque quedar sola es el contraste con haber estado acompañada. Me da ira, real tristeza, mucha impotencia admitir que volví a entregar todo lo que soy de manera errónea. A quien no se banca los contrastes. Para quien mi transparencia fue un trampolín para sanar sus propias heridas pero que ahora que ya está integro la dicotomía es su peor enemiga. Entregar todo lo que soy al reverendo pedo.

Confianza: Seguridad, especialmente al emprender una acción difícil o comprometida. Esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella dese.

Confío plenamente en mí, pero a veces mi voluntad se doblega. Tengo el culo firme y el corazón blando. Y el corazón habla con el intestino, éste se anuda, y entonces el cerebro entiende cosas, cosas que si, cosas que no. Es así, ¿no?

Confío en mí hasta el  abismo mismo, hasta en la caída. Confío hasta de no arrepentirme de lo que hago. Tengo un ex que me decía que tenía miedo a mi falta de miedo. Creo que ahora entiendo lo que significa. Ahora, años luego.

No tener miedo nos hace libres. Libres de aquellos que dudan, libres de aquellos que se amarran en nuestras propias cavilaciones y nos poseen. Libres de aquellos que encuentran ese huequito en un instante de claudicación. Y siembran ese amor monopólico que a veces anhelamos. Entonces el miedo aparece. Porque el miedo no surge cuando una está sola. El miedo surge cuando tu existencia se liga a otro.

Hubo un año que me quede sola en medio de la nada en el norte. Acampando, haciendo dedo y durmiendo a la intemperie porque ni carpa tenia. Hubo momentos en que tuve miedo de morir y no morí, entonces aprendí a no tener miedo por adelantado. Pero resulto que otra vez, más adelante en el tiempo, dormí adentro de una carpa en un descampado maravilloso lleno de estrellas acompañada de otro, y esa noche tuve miedo. Miedo por si se hacían realidad sus miedos. Y no dormí, y me sentí mal por hacer que otro pase miedo. Ahora me doy cuenta todo lo que gane desde entonces. Pero también me di cuenta todo lo que volví a hacer desde entonces. No he aprendido nada.

Por eso estoy infiriendo (gerundiamente hablando), que sin miedo y con voluntad, serás constante y la constancia domestica tus inseguridades y sin inseguridades podes hacer que todo arda volando libre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

III

II

Relato Breve